Denota mi plena adolescencia, mis amigos, mis ex-amigos y mis pasados. Y verse feliz era una buena señal... Pero aún hay cosas que no han cerraron y que con los años vuelven a caer ante mis ojos.
Un abrazo, un beso, un recuerdo, un te quiero, un te extraño, un algo que me quedó suelto por ahí flotando en semanas, meses, años...
Momentos que ya pasaron, que ya no están. Solo en fotografías. Momentos de soledad, de compañía, de felicidad y de tristeza. Y es que no hace bien pensar en estas cosas. Hace mal tenerlas guardadas, como alguien que guarda cosas viejas que "tal vez" en un momento vuelvan a servir. La verdad es que no es así...
Ver estas fotografías me revolvieron el corazón. Es un proceso que nunca termina si no se elimina de raíz.
Vivir sin fotografías es mejor.
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