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Ío.

Actor, lector y escritor. Vivo en Buenos Aires (cap. federal). Soy del interior aunque tenga cincuenta por ciento alma de porteño.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Seamos perfectos

En el ámbito laboral, el perfeccionismo a menudo viene acompañado de baja productividad, dado que se pierde tiempo y energía en los detalles irrelevantes de las tareas o actividades diarias.

A nivel patológico, el perfeccionismo puede hacer que la persona no pueda empezar alguna tarea o trabajo por desconocer el modo ‘correcto’ de hacerlo.

Los perfeccionistas, debido a que se exigen demasiado a sí mismos, esperan lo mismo de las otras personas y esto provoca alejamiento y carencia de vida social.

-  Temor al fracaso. Los perfeccionistas asocian el fracaso con una falta de valor personal y constantemente piensan que si fallan en algo no valen para nada. Al estar demasiado centrados en tratar de evitar cometer errores, pierden oportunidades de crecer y aprender.

- Pensamiento radical. Se van de un extremo a otro sin tener en cuenta los términos medios, de modo que si no hacen las cosas perfectas, consideran que no sirven para nada o se sienten incapaces de seguir adelante.



Soy perfeccionista. 

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