Este año me dio vuelta como una media. ¡Perdon!, mejor dicho: BUENOS AIRES me cambió la mente. O mejor dicho, me dio dos vueltas mas de rosca, porque gracias a vaya saber por qué, tengo la mente totalmente amplia como para no ser necio y duro.
Estoy constantemente conociendo muchas personas increiblemente interesantes, nobles, que irradian buena onda, que me quieren, que se preocupan por mi (lo cual eso es genial). La mayoría de ellos son artistas (pintores, actores, actrices, directores, escritores, músicos, estudiantes de arte...). ¡Qué increible! No puedo explicar lo que el arte genera en mi -y en los demás-. Yo creo que una persona que está fuera de este ámbito simplemente no llega a entender cuán importante es el arte en la vida.
Pero no me quiero ir para cualquier lado con este tema. A este año le falta un mes para terminar. No fue un año en el cual me salió exactamente lo que yo esperaba, ¿y saben qué digo?: POR SUERTE. Me dejé llevar recién a mitad de año y creo que finalmente fue una de las mejores decisiones que pude haber tomado en este 2013.
Estoy haciendo teatro, estoy leyendo, estoy escribiendo, estoy conociendo gente inspiradora, estoy viendo peliculas clásicas, estoy en eventos de fotografía y más... ¡Estoy en donde quería estar! Y sin embargo aunque existan momentos donde me siento solo, luego me doy cuenta que no es tan así, y que siempre tengo alguien que me da un abrazo, o que me pregunta como estoy... ¿Y que quieren que les diga? No puedo pedir más.
No hay que forzar las cosas. Dejar fluir todo, pero siempre enfocate en tus deseos y cumplilos. Esto fue lo que me enseño este año.
No hay comentarios:
Publicar un comentario