Si te ponés a ver atentamente las personas en el subte, prácticamente estás viendo la sociedad en sí. Cómo está formada, cuán felices son las personas -o no-, cómo se visten, cómo actuan(mos) todos, los distintos tipos de niveles de clase económica, etc. En el vagón sucede todo a nivel país. Es el INDEC móvil.
Recuerdo a principios de año cuando viajaba en la linea A hacia Puán (donde cursaba... en Puán, claro). Y notaba la cara de orto de la gente y yo pensaba: "realmente estas personas no son felices trabajando de lo que estén trabajando" y eso me deprimia demasiado. A veces me daban ganas de preguntar: "¿señor, usted está feliz con su vida?" y en momentos así me agarraba una especie de paranoía, o un vacío existencial (cómo cuando pienso por ejemplo que me voy a morir algún día... y que se acabó todo) y me quedaba como paralizado pensando: "¿yo voy a ser así?, ¿yo me voy a transformar en una persona así?", ¿qué clase de persona quiere tener una vida así de miserable?
Después me lleva a pensar también si aquellas personas que veo en el subte con mirada triste, cuando eran jóvenes eran como yo... si tenían sueños por cumplir, si querían hacer otra cosa. Es decir: ¿será una etapa mía donde siendo joven creo que uno debe darle para adelante con sus sueños hasta que te des por vencido? La verdad, no soy de pensar así.
Y ahí uno re-afirma que es distinto a la mayoría de las personas. Y siendo actor, estudiante de teatro, aún no me da la cara para "calificarme" como un artista, pero está bien en claro que tener este tipo de vida mediocre no me gustaría para nada. ¿Cuál es la salida a todo esto?, ¿suerte?. Todavía no sé.
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