Me di cuenta mientras me volvía a mi casa después de ver esa obra, después de analizar la ciudad, después de caminar la calle solitaria y de ver a las pocas personas -tristes- que estaban dando vueltas por ahí.
Casualmente pensaba lo cansado que estaba de esta ciudad y cómo ya no lo soportaba más, y me acordé entonces de cuando estaba con vos y me di cuenta que tus abrazos me tranquilizaban, escucharte me tranqulizaba, ver tus gestos, tu forma de hablar, tu cara, tu sonrisa... vos me tranquilizabas de todo esto y que cómo es posible que con un abrazo tuyo, o que me agarres de la mano se me olvida todo esto y parece que todas estas cosas que me molestan se van a la mierda de mi mente. Sos mi refugio al cual siempre me siento seguro y se que puedo hablar los mismos códigos con vos y no con otra persona, y eso me encanta.
Lo que quiero decir de todo esto es que estar acostados los dos juntos y abrazados es sin duda lo único que necesito para ser feliz
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