Me di cuenta que cuando una situación me está dando vueltas en la cabeza, cuando no puedo manejarlo, no encuentro una respuesta a mi problema lo que hago es verme en el espejo... y me quedo mirando, y me veo el pelo. Y de repente lo odio, lo quisiera cortar, peinar, no peinar, no cortar, dejarlo crecer, teñir. Es como que mi pelo vendria a ser el punto de energía de mi cuerpo, no sé... (si, está bien, no le presto mucha atención como debería pero si, quizás lo sea) Lo unico que les puedo decir es que en esta semana y la anterior mi pelo cambio de color dos veces, y lo corté un poquito mas. Después del resultado, del ataque, del homicidio que hice con mi cabeza me veo y pienso: "fue, me lo dejo crecer" y así voy pasando el tiempo, no puedo soportarlo y ataco mi cabeza de nuevo.
Ya se que es un tema para tratar... No me lo digan, gracias.
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